Relatos de buró

Como todos los seres humanos, me uní a un amante bien parecido que llenó de gracia mis propios espacios en blanco, dejando partes de mi voluntad en suspiros y abrazos... ¿En qué momento llegan a adquirir dos amantes la más completa posesión de sí mismos, sino en aquel en que se proclaman perdidos el uno en el otro?

martes, 13 de septiembre de 2016

Love Bites.


¿Recuerdan a Jake? ¿Mi primer amor, mi primera vez, mi primer todo?
Bueno, quise crear una entrada para narrar uno de esos tantos momentos con él, demoramos mucho tiempo juntos, así que tengo infinidades de historias para contar, pero esta no la enfocaré desde el lado romántico, sino desde el lado puramente sexual.

Jake era un ex-marine estadounidense, físicamente era muy blanco, tenía una cara perfecta, boca rosada, ojos azules, mirada misteriosa y perversa, con buena masa corporal y musculoso, tenía el cabello rubio y como decía mi amiga, "físicamente, un gringo average de 26 años". Sexualmente era muy intenso, tenía amplia experiencia con mujeres, así que sabía lo que hacía. No podría contar ni solo un encuentro sexual en el que no me haya venido desde lo más profundo con Jake, una pareja envidiable... ¡Ah! ¿Les conté el gran tamaño de su miembro? Un enorme pene rosado que me tenía obsesionada y que jamás lo dejé de sentir a tope en cada penetración, era enorme...

Llevábamos 4 meses, 4 meses que se resumirían en sexo y mucho romanticismo, era una relación basada en el lenguaje corporal, nos atraíamos fuertemente y de manera inevitable, nos enamorábamos más cada vez que nos besábamos. Jake vivía en Estados Unidos, pero siempre hacía lo imposible para venir a visitarme, aun y cuando esos viajes le acarreaban en gastos económicos muy altos... nos dejábamos de ver por varias semanas, así que cuando por fin nos reencontrábamos, nuestro deseo sexual y las ganas de comernos estaban en llamas. Ese día de su viaje a mi país lo esperé pacientemente en el aeropuerto, llegaría a las 7 de la noche y con el proceso de migración y aduanas, no lo vi salir por la puerta de llegadas internacionales sino hasta las 8pm, allí, salí corriendo a sus brazos, mientras él me esperaba con una gran sonrisa y con los brazos abiertos, lo abracé con todo mi amor y nos besamos como si llevásemos años sin vernos, ni siquiera nos importó que había decenas de personas a nuestro alrededor, nos comimos las bocas.

De allí, fuimos en mi carro al apartamento frente al mar que habíamos alquilado con antelación, y que era el predilecto para nuestros encuentros, mientras íbamos camino hacia el apto, Jake me contaba las ganas que tenía de mí, lo mucho que me había extrañado y lo feliz que estaba de volver a verme, mientras tanto, sus grandes manos me agarraban fuertemente las piernas y se deslizaban llegando hasta mi intimidad y bajando nuevamente hasta mis rodillas, cada que había un semáforo en rojo nos besábamos apasionadamente como dos recién enamorados.

Cuando llegamos al apartamento, los dos estábamos muy excitados, Jake tiró las maletas por cualquier lado y por fin me cargó, entre besos, lametones y sonrisas por la emoción de vernos, le fui quitando su camiseta blanca en cuello de V, que siempre se colocaba porque sabía que era mi favorita, él me bajó y me quitó el jean de una manera bastante rápida, yo también bajé los suyos y saqué mi caramelo favorito, su verga rosada de 19cm de la cual estaba obsesionada... Empecé a chuparla como si no hubiese comido en semanas, apenas la metí en mi boca él gimió del placer y me llevó a la habitación donde se sentó en el borde de la cama, yo fui, me arrodillé y seguí comiendo mi manjar, la lamía con todas las ganas y escuchar sus gemidos me calentaba a mil, lo miraba a los ojos y veía en su cara sus esfuerzos para no excitarse de sobremanera, él sufría del placer mientras yo le saboreaba las bolas y recorría toda su verga con mi lengua, sin dejar escapar ni un milímetro, llegaba a su punta y la chupaba como a una golosina, sabía deliciosa y había extrañado ese pene que tan loca me tenía.

Pasados algunos minutos, él rojo y agitado por el masaje oral que le estaba dando, me levanta por los brazos y me acuesta en la cama, allí se sube encima mío y comienza nuevamente a besarme la boca, el cuello y mis senos que tanto amaba, podía demorar horas besándolos... Luego bajó hasta mi parte más íntima que chorreaba y tenía contracciones involuntarias de placer, me quitó mis panties, abrazó mis piernas con fuerza, abrió la boca ampliamente y besó mi clitoris con toda pasión, apenas sentí su lengua en mi vagina, grité de placer y me retorcí intentando voltearme, él me agarraba fuerte las piernas para poder continuar comiendo mi vagina sin interrupciones, su lengua la bajaba y la subía junto con deliciosos chupeteos y yo me movía fervorosamente, gritaba, agarraba las almohadas y a su cabello, trataba de safarme pero él me agarraba con más fuerza y succionaba mi clítoris, en esas demoramos varios minutos hasta que tuve la corrida más maravillosa, me dejó la vagina roja de tanto chupármela y mi entrepierna echa un río por el exceso de lubricación que me había provocado, mientras yo me movía aún producto del orgasmo y por lo rico que me la había mamado, él se acostaba encima mío dándome unos besos románticos, los besos que sólo Jake me sabía dar, que me hacían querer más y me convertían en insaciable... Él baja nuevamente a darle unos besos suaves a mi vagina e inmediatamente yo me coloco en 4 esperando que me metiera todo su pene; él me voltea, dejándome otra vez boca arriba, me abre las piernas con sus dos manos grandes y me dice que viera cómo me iba a meter su verga...

A Jake le encantaba hacerme sufrir cuando me veía tan excitada, él me calentaba demasiado, me veía retorcerme, se reía y rozaba mi vagina con su pene para que me excitara más al punto que le tuviera que rogar que me lo metiera, yo agarraba su pene para metérmelo y él me apartaba las manos, haciéndome desear más ese momento de la penetración, era una mezcla de deseo e impaciencia, él conocía todos mis gustos y mis puntos débiles y los utilizaba a mi favor para hacerme gozar cada segundo.

En la posición de misionero y yo con el torso levemente levantado para tener la mejor vista, vi sus intentos de penetrar su enorme verga en mi estrecha vagina, la primera vez fallida en la que su pene se deslizó hasta mi clitoris y la segunda vez en la que por fin ingresó la punta, mi reacción en ese momento fue un gran suspiro sordo de placer que me hizo alzar la cabeza hacia el techo y cerrar los ojos, él se arrecostó hacia mí e hicimos el amor de la manera más intensa, en cada penetración metía más y más fuerte su pene, yo lo sentía tanto que parecía que fuese a salir por mi boca, lo abracé con mis piernas y dejé que él me cogiera al ritmo que quisiese, mi vagina y todo mi cuerpo pertenecía a él, él se deleitaba chupándome los senos y estirándome los brazos con los suyos, mientras entrelazaba nuestras manos; mis piernas lo abrazaban y se estiraban del placer que me provocaba con su pene y nuestros gemidos eran simultáneos a cada entrada y salida de su miembro.

Me la metió toda hasta que no cupiera más, cuando estaba a tope la dejaba allí un tiempo moviendo sus caderas de manera intensa, no me dejaba respirar, me sentía impotente, me sentía saturada, gritaba fuertemente de la dicha y le halaba su cabello, me entraba esa disyuntiva del placer: quería que me la sacara, pero a la vez que la dejara allí por más tiempo, el impulso de mis manos era empujar su cadera hacia afuera, diciéndole que no podía más... y cuando la sacaba, que por fin respiraba de nuevo, yo misma abría más las piernas para que la metiera hasta el fondo de mi vagina nuevamente, esa repetición me trajo otro orgasmo junto al suyo, de esos en los que sientes que estás sólo tú y él en el mundo y no te importa si otras personas pueden escucharte; de esos que te hacen morder la almohada y arañarle la espalda, que te encurvan y te sacan una que otra lágrima de placer, mientras tiemblas... mi corazón palpitaba a mil, mi vagina era un dilema de sensaciones, mi boca gemía entrecortadamente y mis ojos solo se cerraban a disfrutar al máximo... Entretanto él me besaba suavemente el cuello para que me relajara y pasáramos a un plano más romántico, donde nos abrazamos y nos amamos de manera interminable...

Nos sentíamos infinitos en ese momento con nuestras pieles unidas y agitadas por aquella hazaña sexual. No es fácil recuperarse de un orgasmo de esos, allí nos encontrábamos los dos acariciándonos entre besos y pensando lo afortunados que éramos por tenernos, nuestra especialidad era hacer varias rondas, donde combinábamos instintivamente romance y sexo. Jake estaba exhausto, eran casi 2 meses sin vernos y habíamos prometido no darnos mucho placer individualmente mientras estábamos lejos para precisamente eso: para al vernos, comernos con todas las ganas; pero ambos queríamos más, queríamos continuar... así que después de descansar y hablar por unos cuantos minutos sobre todo, aparté sus manos que me abrazaban, me subí encima de él, quien sacó una sonrisa perversa y le dije "baby, I'm craving your dick again", él se rió diciéndome "you can't get enough of my dick, huh?" y así empezamos nuestra segunda travesía, esta vez, con un ritmo mucho más caliente...

Estando encima nos besamos y empezamos a mover muy eróticamente nuestros cuerpos, yo bajé, me recogí el cabello y empecé a chupar mi caramelo, que estaba algo sensible por la tanda anterior y tenía todo el sabor salado del semen que me había expulsado hacía unos minutos en mis adentros, Jake gemía y mientras agarraba mi cabeza, empujaba su pene hasta mi garganta, me ahogaba y tenía que sacármela para respirar un rato y después continuar con la mamada. Mirarlo era excitarme, me excitaba estar comiendo ese pene tan rico, me excitaba su cara de gozo y perversión que aprobaba el oral que le estaba haciendo, me excitaba él, sus ojos, su cuerpo, su ser, la intimidad que compartíamos y el lenguaje de nuestra pasión.

Mientras seguía chupando su delicioso pene, sentí cómo llegó a su punto más duro y Jake comenzaba a poner las piernas más rígidas; se levantó de la cama, me puso de rodillas, me agarró con fuerza el cabello en forma de pony-tail y me metió su verga con salvajismo intentando penetrarme toda la boca, gimiendo él fuertemente. Yo lo tuve que sacar empujando sus caderas con mis manos porque me ahogaba, tosí muy fuerte, él me agarró de nuevo y repitió la hazaña, ahogándome nuevamente y tuviendo yo que sacar su verga para poder respirar... Él claramente un poco más que excitado, me levantó, me puso en 4 en la cama con la espalda agachada, se subió con los pies a la cama quedando de pie y me montó, sentándose en mi culo, me metió la verga a mi vagina en seco y profundamente, de un sólo golpe. En ese momento sentí que me había partido en dos y pegué un gran grito, lo trataba de apartar con las manos, pero él me las agarraba, sacó su pene y me volvió a penetrar con vehemencia, lo único que yo podía gritar era "fuckk fuckkkk" con una voz desgarrada, me quería safar pero sus fuertes manos no me dejaban; me cogía más y más rápido, sentí desmayarme, el dolor era inmenso, pero no tanto como el placer que me provocaba.

Luego se bajó de mí, me alzó por el cabello, dejándome plenamente en 4 y me siguió cogiendo con un ritmo salvaje, el sonido de sus bolas y sus piernas pegándome con fuerza me hacía chorrear, mi vagina tenía contracciones y atrapaba su verga producto de ellas, él gemía con un tono vigoroso, y yo gritaba tanto de placer como dolor por estar recibiendo esos 19 centímetros de verga, en un momento dejé de sentir mis manos y mis piernas y de repente percibí lo más parecido a una explosión de mi vagina, sentí algo que bajaba y me volvía loca mientras Jake me metía brutalmente su verga, con fuerza lo empujo y hago que saque su pene, mientras yo pegaba un grito desesperado, fue allí cuando salió toda esa excitación en forma de chorros de flujo, mis piernas temblaban tanto que él se asustó, de mis ojos empezaron a bajar lágrimas y me retorcía entre gemidos en la cama, "Oh my godd, oh goshhhh", él me intentó abrazar y lo aparté rápidamente, no sabía qué quería en ese momento, mi cuerpo no se hallaba con mi alma, mi sexo estaba arrechísimo, me toqué la vagina esperando calmarme y así fue que poco a poco, entre gemidos, me fui relajando, bajando mi intensidad al respirar.

Jake al verme tener ese orgasmo se calentó demasiado y me dijo que se iba a venir, que abriera mi boca... yo no tenía nada de fuerzas, estaba sin aliento, pero logré levantarme, le di una chupada a su glande (quería hacerlo después de eso de dioses que me había hecho vivir), él me agarró el cabello y entre un prolongado y ruidoso gemido que sacó, me chorreó su leche en toda mi boca... apenas terminó de darme mi baño de semen, cerré la boca y me la tragué completa, saboreándola; lo poco de leche que se me había salido la tomé con el dedo y la lamí como un delicioso postre. Jake se acostó en la cama con brazos y piernas abiertas y con una expresión de cansancio desmedido, yo también estaba extenuada, me tiré a la cama y di un gran suspiro de alivio...

"you drive me crazy, babe", nos dijimos entre abrazos... Y así quedamos los dos, vueltos nada a altas horas de la noche, con mi vagina adolorida y su verga roja de tanta fricción, riéndonos por la cogida tan rica que nos acabábamos de dar, débiles del placer y listos para tomarnos un merecido descanso después del salvaje y mojado espectáculo...

Así, en palabras muy resumidas, eran nuestros días, Jake es una persona que jamás podré olvidar, me hacía tocar el cielo cuando me hacía el amor y cuando me cogía, como este fueron muchos, muchos squirts los que me provocó, me pervirtió totalmente en el sexo... el disfrute era mutuo, nos veníamos muy rápido porque estábamos locos por el otro y nos complementábamos en todo. Solo nosotros dos somos testigos de todas esas noches de gritos y placer indefinido que nos hacíamos dar. Éramos expertos en amarnos y en provocarnos deleite: las mejores noches las pasé junto a Jake, adentro de él...

15 Comments:

Blogger Darío said...

Calentísimo...

14 de septiembre de 2016, 3:14  
Blogger Celia Segui said...

Mamma mía :)
Gracias por pasarte por mi blog.
Besos

14 de septiembre de 2016, 10:13  
Anonymous Laura said...

Wow, que relato... Me llevaste allá, jaja. Y la canción muy buena, me puso más imaginativa con el texto mientras la escuchaba.

14 de septiembre de 2016, 11:30  
Blogger Nadia said...

Gracias por comentar, chicos...
Laura, sii jaja la puse porque es 'nuestra' canción, nos encantaba colocarla para esos momentos :) gracias por tu comentario.

14 de septiembre de 2016, 11:46  
Blogger Liliana said...

Digo lo mismo que Celia, Mamma mís!!!

gracias por tu visita a mi blog.

Saludos

14 de septiembre de 2016, 12:57  
Blogger Liliana said...

Digo lo mismo que Celia, Mamma mís!!!

gracias por tu visita a mi blog.

Saludos

14 de septiembre de 2016, 12:57  
Blogger María Perlada said...

Hola, iré descubriendo poco a poco tu blog, ahora pasaba a darte las gracias por comentar en mi blog.

Un beso.

15 de septiembre de 2016, 11:26  
Blogger Pecados en carne said...

Un excelente relato que no deja escapar ni el más mínimo detalle a la imaginación. Enhorabuena.

Besos.

16 de septiembre de 2016, 7:41  
Blogger Amando SPH said...

Me gusta como hablas de "hacer el amor"...denotas cuerpo y alma al hablar de Jake...con detalles...deseo y magia..
Me ha encantado...voy a seguir cotilleando...
Un beso guapa

16 de septiembre de 2016, 9:07  
Blogger gerita said...

oh dios! que envidia de postre, me he mojado mucho cielo. besos.

16 de septiembre de 2016, 9:42  
Blogger PEQUENOS DELITOS RENOVADOS said...

Muchas gracias por dos cosas:
Visitarme y dejar tu link para leerte... y dejarme esa histroa lujuriante y llena de deseos y tentaciones... tu relato me dejó con el palo duro... quisiera yo ser ese gringo para que pudiera conocer a toda tu volupia...
Te sigo desde ahora...!!!

17 de septiembre de 2016, 10:34  
Blogger santadiabla said...

hola es un placer, leer tu blog, lo voy a seguir. si me permite copiar tu enlace en mi blog

18 de septiembre de 2016, 8:03  
Blogger L Dark said...

Gracias x la visita pasare seguido a leerte, saludos!!!

22 de septiembre de 2016, 23:56  
Blogger L Dark said...

Gracias x la visita pasare seguido a leerte, saludos!!!

22 de septiembre de 2016, 23:56  
Blogger Holden said...

No hay que ser muy lumbreras para darse cuenta de que lo pasaste bien con el tal Jake, pero que muy bien. ¿y qué pasó? ¿Cómo terminaron las cosas con el marine? ¿se fue a la guerra? :P

30 de septiembre de 2016, 9:35  

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